Jugando Ocencahuac y la experiencia continua:
Hasta estos tiempos ya son muchos los niños, unos ya jóvenes, los que han aprendido a jugar Ocencahuac, atrapados ludicamente por la dinámica del juego; constantemente este grupo de jóvenes y adolescentes se reúnen a veces dos o hasta seis por las tardes calurosas en las aceras de sus casas, simplemente en cualquier momento aprovechan la oportunidad de practicar unas partidas, siempre bajo la mirada interesada, curiosa y hasta incrédula de personas adultas que preguntan por el nombre del juego, si hay clubes, atreviéndose a opinar sobre algunas movidas y apoyar a los jugadores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario